Por supuesto, hoy en día compartirlo todo es normal. Solo las personas de cierta edad recordarán lo extraño (e incluso peligroso) que se sentía compartir fotos en Facebook, cuando la red social acababa de llegar. No obstante, nada quita que lo consideres mejor antes de compartir cualquier cosa.

Eso significa solo etiquetar tu ubicación cuando sea necesario (y solo cuando estés fuera de casa o tu trabajo), mantener los nombres reales de tus conocidos y detalles personales al mínimo, y familiarizarte con las herramientas que ofrecen todas las plataformas web para restringir la audiencia y alcance de tus publicaciones.

“Es necesario saber cómo restringir lo que otros pueden saber de ti en línea”, comentó a Gizmodo David Emm, investigador de seguridad de Kaspersky Lab. “Una investigación de Kaspersky Lab reveló que casi un tercio de los usuarios de redes sociales comparten todas sus publicaciones no solo con sus amigos, sino de forma completamente pública”.

Usar WiFi sin tener cuidado

Es muy tentador conectarse a cualquier WiFi público para poder usar Snapchat, Twitter, Instagram o visitar Gizmodo sin consumir tus datos móviles, pero nunca deberías dejar que tus ganas de conectarte nublen tu juicio acerca de lo que es y lo que no es seguro.

El problema con las redes WiFi públicas es que, al igual que tu, todo el mundo puede conectarse a ellas, lo que las hace mucho menos seguras que la red WiFi de tu casa. Si realmente necesitas conectarte en una, lo mejor que puedes hacer es usar un VPN y cifrar tu conexión.

Si no quieres gastar dinero en un VPN, puedes tomar otras medidas de seguridad: revisar los términos y condiciones de conectarte a internet, solo visitar servicios en los que ya estés registrado (evita registrarte en nuevos a menos que sea muy necesario), evita hacer cosas muy importantes en redes públicas (como acceder a tu banco) y siempre revisa que esté el icono de HTTPS (un candado en la barra de navegación) antes de introducir datos sensibles.

“Las redes públicas de WiFi son muy útiles para mantenerte conectado todo el tiempo, y es una buena alternativa a usar tus datos móviles”, comenta Marty P. Kamden, de NordVPN. “ Pero las redes públicas de WiFi no son seguras”.

“Los hackers y ciberciminales siempre están buscando nuevos fallos de seguridad de los que puedan aprovecharse, y las WiFi públicas son como una mina de oro para ellos si no usas las medidas de seguridad correctas”.