Nueva Ley de Inclusión Laboral: cómo incorporar al 1% en situación de discapacidad

La nueva Ley de Inclusión Laboral comenzará a regir desde el 1 de abril. ¿En qué consiste?, ¿a quiénes beneficiará?, ¿cómo deberían lograr la inclusión en el mundo empresarial? Te lo contamos en El Definido.

Cynthia Garrido tiene 34 y desde hace años fue diagnosticada con esquizofrenia. Decidida a realizar algo diferente, se capacitó en la organización Didaktika la cual le entregaría las herramientas para enfrentar los desafíos de insertarse en el mundo laboral aunque sufriera una enfermedad.

Pero el problema que tienen personas con su condición es que después de capacitarse no son contratados por ningún empleador. Cada vez que Cynthia conseguía un trabajo tenía problemas: “Intenté hacerlo en varias partes, pero a la semana, cuando se enteraban que tenía esquizofrenia, buscaban excusas para despedirme. Es una lástima, pero el resto no está dispuesto a darnos una oportunidad”, dice a El Definido.

Se sentía vulnerable y prisionera. Su mayor preocupación era que su madre, de 74 años, no estaría con ella por siempre. “¿Cómo podría valerme por mí misma, si estoy encerrada entre cuatro paredes?”, se preguntaba casi todos los días. Tampoco le gustaba ser considerada el “problema de la casa”…

Hasta que tuvo la oportunidad de ser asesorada por Ingenium, una de las ONG que promueve una inclusión laboral integral a discapacitados. Así fue como consiguió trabajar de auxiliar de aseo para la misma empresa que la capacitó: Didaktika.

Ley de inclusión laboral

Desde el 1 de abril de este año, más de mil empresas en Chile deberán cumplir con la nueva Ley Nº 21.015 que incentiva la inclusión de personas con discapacidad al mundo laboral. Esta ley obliga a empresas privadas y del Estado, que posean más de 100 empleados, establecer una reserva de un 1% de personas en situación de discapacidad. Es decir, si una empresa posee 2.000 trabajadores, deberá contar con 20 puestos.

Los encargados de hacer cumplir la ley serán los funcionarios de la Dirección del Trabajo, quienes realizarán periódicas fiscalizaciones y multarán con 3 a 90 UTM ($141.903 a $4.257.090) a quienes no cumplan con la cuota.

Los beneficiarios de la ley serán quienes posean cualquier discapacidad calificada por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) o que cuente con una pensión de invalidez. Quienes reciben la Pensión Básica Solidaria o el Aporte Previsional Voluntario no los perderán, a menos que perciban más que el sueldo mínimo ($276.000).


Fuente: Ingenium

Una de las modificaciones más importantes de la ley ha sido la derogación del artículo 16 de la Ley 18.600, que no determinaba un piso mínimo de retribución monetaria a trabajadores con discapacidad. Al igual que todos los chilenos, desde ahora tendrán derecho a ser remunerados con el sueldo mínimo o más.

¿Y hay excepciones? Sí. En el caso de las empresas que por la naturaleza del trabajo, no les sea posible contratar a personas con discapacidad o que nadie esté interesado en su oferta laboral, tendrán que atenerse a lo siguiente:

  • Contratar servicios externos de empresas que estén compuestas por personas en situación de discapacidad. Por ejemplo, empresas que prestan servicios de jardinería, coctelería o reciclaje.
  • Realizar donaciones a proyectos o programas relacionados a la discapacidad.

Fuente: Ingenium

Ingenium: para una verdadera inclusión

Esta ONG que nació en 2014, busca orientar y acompañar en el proceso de inclusión laboral a personas en situación de discapacidad. Hoy la organización está asesorando a muchas empresas que tendrán que enfrentarse a una situación que no conocen: contar con un personal diferente al habitual.

“Muchos no saben cómo tratarlos, ni cuál es la real situación. La imagen que tiene el empresario es la de una persona en silla de rueda o con síndrome de down, y se preguntan ¿dónde podría poner a esta gente?, no sé qué hacer con ellos”. Agrega que “otro de los prejuicios es que los harán gastar dinero, sufrirán de ausentismo laboral o que realizarán mal su trabajo”, dice a El Definido Fabián Sanhueza, director ejecutivo de la organización.

Con respecto a este último punto, según ha analizado el Senadis, los empresarios que han integrado a personas en situación de discapacidad consideran que son hasta un 87% más responsables que las demás, presentan un 74% menos de ausentismo laboral, son un 72% más puntuales y su calidad de trabajo es un 63% mejor.

¿Cuál es el modelo de inclusión laboral de Ingenium?

El modelo de Ingenium no es el único existente, pero sí nos puede dar luces de cómo debe ser esa incorporación e inclusión de las personas en situación de discapacidad a una empresa. Los principales pasos que se deben considerar son:

●Levantar requerimientos de la empresa. Hacen preguntas como: ¿qué tipo de empleados necesitan? ¿para qué cargos?

●A través de instrumentos técnicos, los terapeutas ocupacionales recogen información de los puestos de trabajo disponibles y escriben un informe. “Vemos si es que es necesario que la empresa se adapte a la persona con discapacidad, por ejemplo, les explicamos que deben contar con rampas o baños acondicionados”, nos dice Jennifer Carrasco, terapeuta de Ingenium.

●Se contactan con diversas fundaciones relacionadas al ámbito de la discapacidad, para ayudarlos a encontrar una persona con el perfil adecuado.

●La empresa elige alguno de los candidatos. Luego, Ingenium comienza con el proceso de acompañamiento, adaptación y capacitación del nuevo empleado. El apoyo dura entre tres a seis meses.

●Realizan charlas de sensibilización a los equipos y designan a una persona dentro de la empresa que cumpla la función de tutor.

“Este es el trabajo que muchas empresas no hacen. Llaman a consultoras que no realizan nuestros análisis y terminan exponiendo de manera equivocada a una persona con discapacidad a una función que no van a poder desarrollar debido a sus características”, nos comenta Fabián.

Según el director, en la marcha, los empresarios derribarán los prejuicios existentes, ya que las personas con discapacidad poseen bajo ausentismo laboral, piden menos licencias que las personas sin discapacidad y se comprometen mayormente con el trabajo, como confirma el informe que mencionamos del Senadis.


Fuente: Ingenium

La misma opinión tiene Claudio Díaz, jefe de Cynthia, quien a pesar de no tener una empresa con más de 100 personas, tiene contratados a dos empleados en situación de discapacidad: “Ella siempre está dispuesta a trabajar, incluso a veces más de lo que su horario de trabajo establece. Es muy motivada, puntual, respetuosa y tiene una buenísima relación con el resto del equipo”, dice a El Definido.

Cynthia dice que trabajaría incluso si no le pagaran. Para ella el tener trabajo le ha abierto el mundo a nuevas posibilidades y creer que es capaz de hacer mucho más. Por esa razón, se matriculó para nivelar sus estudios básicos y planea prepararse para estudiar trabajo social. “Gracias al apoyo y al conocimiento que me han entregado he llegado donde estoy ahora. Ellos siempre me han dicho que yo puedo y por eso me atreveré a ir a la universidad”, reflexiona.

Fuente

Acerca de

Chileno. Tecnólogo Médico,. #MangaLover #AnimeLover #HentaiAffitionado Nerd, Geek y orgulloso integrante del Partido Pirata de Chile Ⓟ.

Publicado en DD.HH, Discapacidad, Negocios, Sobre discapacidad

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